Vida, obra y pensamiento
 


Una aproximación a la periodización de la evolución y desarrollo de la vida y obra del Che.


Introducción

El Centro de Estudios Che Guevara ha definido como objetivos esenciales de trabajo el estudio y la divulgación de su vida y obra. Dentro de los aspectos más sobresalientes, se destaca el análisis de la evolución y desarrollo de su pensamiento, en estrecha vinculación con el decursar de su vida. Es por ello, que el tema reviste importancia muy especial, para todos los estudiosos que deseen acercarse al Che con intención de examinar los momentos más trascendentales de su intelecto y su actuar revolucionario. La presente reseña es el resultado de un trabajo acumulativo y sistemático, elaborado desde 1984 y cuyos comienzos estuvieron centrados en recopilar y transcribir todos los materiales inéditos que conforman los fondos bibliográficos del Archivo Personal de Che. De esa primera etapa, se han logrado resultados concretos que han hecho posible la publicación de un conjunto de escritos originales del Che en diferentes circunstancias de su vida, entre los que se destacan Notas de viaje y Otra vez, donde narra sus experiencias por América Latina en sus años juveniles y otra de igual importancia, aunque en contextos históricos diferentes, Pasajes de la guerra revolucionaria: Congo, a través de los cuales se pueden constatar elementos esenciales que por mucho tiempo fueron objeto de tergiversaciones, en algunos casos, producto del desconocimiento de momentos relevantes de su trayectoria, y en una buena parte, como consecuencia de una manipulación intencionada, valiéndose del desconocimiento que existía sobre el tema.

Desarrollo

Una de las líneas primarias del Problema Principal de investigación se centró en el objetivo fundamental de sistematizar una Metodología que permitiera acercarnos científicamente a una Periodización de la evolución y desarrollo del pensamiento y la vida de Che, basada en sus estudios y en la generalización de sus lecturas, desde su Primera juventud hasta la etapa de Adulto, sustentada en la documentación existente en el Archivo y en sus obras publicadas.

La descripción y ordenamiento cronológico de los períodos elaborados, ha permitido organizar las líneas temáticas y de investigación de este centro, a partir de las fuentes primarias de información y la selección de los materiales más definitorios.

De igual forma, los resultados de investigación y las publicaciones derivadas han permitido un conjunto de beneficios, a través de los que se ha podido ofrecer asesorías de carácter metodológico en la docencia e investigación de pre y postgrado, a las Cátedras Che Guevara de la Universidad de La Habana y de Argentina, tutorías a tesis de Doctorados en Ciencias, así como el desarrollo y participación en talleres, eventos, mesas redondas, nacionales e internacionales, colaboración en publicaciones con editoras nacionales e internacionales y concursos, entre otros.

Así mismo, el Archivo Personal del Che desarrolló y ejecutó el Proyecto de investigación socio-histórico de la Búsqueda de los restos de Che y los combatientes caídos en Bolivia, desde 1996 hasta el presente.

La propuesta del Problema Principal del Archivo parte del siguiente ordenamiento:

I. Primera juventud: de los 16 a los 25 años.
II. Etapa de Adulto-Joven: de los 25 a los 30 años
III. Etapa de Adulto: a partir de los 30 años

El orden establecido se fundamenta esencialmente en etapas de ascenso intelectual, perfectamente definidas en la producción teórica de Che, a partir de la acumulación de lecturas y los resultados que iba adquiriendo, así como una sistemática validación, por medio de la persistente interacción, que refrenda entre teoría y práctica, en el transcurso de su vida.

Primera juventud (de 16 a 25 años)
Desde el punto de vista conceptual el principal elemento a tener en cuenta es la elaboración de un Diccionario Filosófico (inédito y que forma parte de los fondos del Archivo Personal del Che), que comenzó a preparar a partir de los 17 años y a través del cual se puede ir penetrando en preocupaciones e intereses intelectuales, que estarán presentes en un constante ascenso, tanto teórico como metodológico y donde la Filosofía constituye uno de los ejes rectores, primero de su formación y más tarde de sus fundamentos teóricos.

Esta formación autodidacta, la nutre permanentemente de lecturas complementarias, que abarcan un amplio espectro que va desde los clásicos de la literatura universal, latinoamericana, la historia, la arqueología, entre otras materias de interés constante y que anota en un Indice de Libros (inédito), lo que permite conocer, paso a paso, el rigor con el que asumió su formación teórica y cultural.

Otro rasgo distintivo, ya comentado, se presenta a través de la estrecha vinculación entre teoría y práctica como una relación complementaria, que le permitiría ampliar sus conocimientos y evaluarlos por medio de otros componentes, o como él mismo expresara a través de “vivencias imborrables”.

Es así, que emprende en el año 1950 -- siendo estudiante de Medicina--, un viaje por el interior de su país con el objetivo de conocer y auscultar, directamente, realidades que en esos momentos formaban parte sólo de inquietudes internas.

De esa experiencia, narrada en sus Apuntes de viaje, le surgen nuevas inquietudes que las extiende hasta la consecución de un proyecto hecho realidad en 1951, que es el recorrido que efectúa por América Latina, en compañía de su amigo Alberto Granado y del que, en su estilo conciso y muy propio, definiera como un viaje que lo había cambiado más de lo que creyó.

Este primer periplo quedó registrado en sus Notas de viaje (publicadas por el Archivo, en 1993), empleando por primera vez, lo que también sería una constante de sus futuros relatos, la crónica narrativa, por medio de la que describe momentos indelebles y en los que se siente ya esa sensibilidad y preocupación por el hombre, como antecedente de lo que con posterioridad constituirá su pensamiento humanista, además de las primicias de su depurado y peculiar estilo literario.

Etapa de reflexión y búsqueda que lo acercan al hombre americano, en una escala superior y lo alejan de limitaciones fronterizas, más cercanas al ideal bolivariano, y por tanto más latinoamericanista.

De la misma forma, se puede seguir el tránsito de la evolución de su conciencia social a preocupaciones de índole política, aún cuando no tuviera ni posiciones ni respuestas definitorias, a las que se va acercando en la medida que traza nuevos proyectos y nuevas metas a alcanzar.

Adulto-Joven (de 25 a 30 años)
Momentos repletos de acumulación de experiencias en lo teórico y lo práctico, continuando con su autoformación, sin abandonar sus estudios de Medicina, y concibiendo nuevos planes, más cercanos a sus intereses y preocupaciones, los que pasaban por un proceso de depuración y de toma de decisiones y que a la larga lo llevarían por un camino, que en ese entonces no pudo ni siquiera imaginar.

El eje primario de esa etapa está determinado por su Segundo viaje por el Continente, que inicia en agosto de 1953, después de culminar su carrera universitaria, en compañía de otro amigo de juventud, Carlos Ferrer, Calica.

La reconstrucción y análisis del viaje se pudo realizar, igual que con el primero, porque fue plasmando en su Diario todo lo que constituyera interés y reflexión para su enriquecimiento espiritual (estos apuntes los tituló Otra vez y han sido publicados por el Archivo, en el año 2000).

El recorrido emprendido es muy sugerente, porque en primer lugar perseguía objetivos superiores, al plantearse conocer la evolución de un proceso revolucionario, como el boliviano, que se había iniciado bajo la conducción del MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario) en 1952.

Este interés estaba motivado, fundamentalmente, porque excepto el movimiento peronista en su país, y del que manifestaba muchas interrogantes al respecto, no había conocido el advenimiento de una Revolución y el comportamiento y participación de las masas dentro de la misma.

La revolución boliviana no le sedujo lo suficiente como para anclar en puerto, porque para ese entonces, pudo vislumbrar con claridad la debilidad política e ideológica de sus dirigentes para enfrentar un movimiento de cambio radical en sus estructuras de dominación, así como augurar un proceso de agotamiento al no hacerse efectivas las metas que se habían propuesto en un inicio, aunque sí pudo constatar la fuerza potencial del pueblo, encabezada en el caso boliviano, por el minero ancestralmente explotado.

Decide continuar viaje, sin imaginar que con esta decisión estaba encaminando sus pasos a un futuro que aún no veía con entera claridad. Es en Guayaquil, Ecuador, cuando conversando con un grupo de amigos sobre su experiencia boliviana, que lo conminan a continuar viaje hacia Centroamérica, con el propósito de conocer el proceso revolucionario guatemalteco, que tantas expectativas estaba produciendo dentro de los intelectuales y dirigentes políticos más avanzados del Continente.

Es en esas circunstancias, que en una carta a su familia, emite un juicio revelador respecto a lo que estaba pasando por su interior y que ayuda a comprender la dimensión de sus acciones futuras, “en Guatemala me perfeccionaré y lograré lo que me falta para ser un revolucionario auténtico” (tomado del libro Aquí va un soldado de América, compilación de la correspondencia familiar de esa época, realizada por su padre en 1987).

Guatemala representa un punto de ascenso en su evolución, tanto intelectual como ideológica, porque aunque comprendiera las limitaciones conceptuales y programáticas de ese proceso, consideraba que era una “auténtica revolución” y que valía la pena arriesgarse por ella.

Es un período enriquecedor, porque continúa sus estudios filosóficos, contacta con intelectuales y políticos prominentes y se nutre de vivencias que le ayudan a aclarar el emprendimiento de nuevos caminos. Las acciones llevadas a cabo por el gobierno norteamericano, logran el derrocamiento del gobierno revolucionario de Jacobo Arbenz, en junio de 1954, lo que trae como consecuencia que Che decida marchar hacia México, cargado con una buena dosis de frustraciones, al no comprender la actitud asumida por los dirigentes de ese país, cuando deciden abandonarlo por evitar un derramamiento de sangre. Es importante tener en cuenta, que esa invasión fue planeada, financiada y organizada por la CIA, en correspondencia con la política de la administración del Presidente D. Eisenhower y con el apoyo de los regímenes dictatoriales existentes en la región.

No obstante, las lecciones le sirvieron para ampliar y depurar su conciencia política y trazarse con más claridad sus objetivos futuros. A su latinoamericanismo, lo nutre de una cargada dosis de antimperialismo ante vivencias directas y de la certeza, de que sólo mediante un proceso revolucionario auténtico América Latina puede cambiar y proyectar su desarrollo.

Esto último, lo reforzará con estudios más profundos e integrales del Marxismo, y con la continuidad y culminación de la Primera etapa del Diccionario Filosófico, el que reelabora en México, al someterlo a una revisión y selección más rigurosa. Sobre todo, lo concerniente a la figura y el pensamiento de Carlos Marx, al considerarlo ya, en esa época, como un referente teórico imprescindible en los cambios más radicales de sus posiciones y evaluaciones políticas.

Un acontecimiento de extrema importancia para el futuro, se había producido en Guatemala, cuando contacta con revolucionarios cubanos atacantes del Moncada y asilados políticos en ese país, fundamentalmente a Ñico López, por quien conoce de los objetivos del Movimiento 26 de Julio y de su líder, Fidel Castro, en esa época, preso en las cárceles cubanas, por la conducción del levantamiento armado, realizado el 26 de julio de 1953, en Santiago de Cuba, actual provincia del oriente cubano.

En México, se encuentra de nuevo con el cubano Ñico López, quien lo conduciría a Raúl Castro, hermano de Fidel, y a través del cual conocería a este último, a su llegada en junio de 1955, al ser liberado de la prisión.
Encuentro determinante, que vincularía para siempre a Che con la Revolución cubana y que fuera claramente descrito en Los pasajes de la guerra revolucionaria (Ver edición ampliada y revisada de 1997, a partir de los originales corregidos por Che y que se encuentran en los fondos del Archivo) , en una de las crónicas, redactadas con posterioridad al triunfo revolucionario, basadas en su Diario de un combatiente (inédito).
Los sucesos posteriores forman parte de una historia más reciente y por tanto más conocidos y estudiados. Sin embargo, la decisión de Ernesto Guevara, conocido ya para siempre como Che, de incorporarse a la lucha revolucionaria en Cuba, consecuente con sus concepciones tempranas de que sólo por esa vía se pueden obtener cambios profundos para erradicar “los males de América”, tienen una importancia especial, en toda investigación que se proponga, con total objetividad, la interpretación consecuente de su vida y obra.
La trascendencia de esta etapa y su análisis exhaustivo, da inicio a una de las facetas más importantes dentro de su trayectoria revolucionaria, que comienza con la decisión de integrarse al grupo de expedicionarios cubanos que con el desembarco del yate Granma, el 2 de diciembre de 1956, preludian el camino de emancipación y soberanía, y que culmina en su fase de lucha armada, el 1º de enero de 1959, con el triunfo de la Revolución Cubana.

Esta nueva faceta, asumida por Che con el rigor y la entereza que caracterizaron toda su existencia, pone de manifiesto que todo lo realizado hasta aquí, formaba parte de una preparación en escala ascendente y de propósitos superiores, que con posterioridad pondría en práctica, al servicio de las causas más justas.
Rápidamente, se convierte en un táctico y estratega insuperable, demostrado en toda su trayectoria de lucha en tierras cubanas y con un excelente expediente, primer Comandante de la Sierra Maestra, Jefe de la Columna 4, Jefe de la Escuela de Reclutas y Jefe de la Columna Invasora Ciro Redondo, que tenía dentro de sus objetivos centrales, cortar los suministros del Ejército de la dictadura a las provincias orientales, agrupar las fuerzas revolucionarias del territorio de Las Villas y apoderarse de la misma.

Citar sólo la denominada Batalla de Santa Clara, que comienza a diseñar desde su llegada a la Sierra del Escambray, en octubre de 1958, y que culmina con la toma de las principales ciudades, hasta la histórica batalla de la capital de provincia, Santa Clara, con la claudicación de las tropas enemigas el 1º de enero de 1959, habla por sí sola de sus cualidades de estratega militar, las que fueron sistematizadas en un conjunto de trabajos que conforman la casi totalidad de su pensamiento militar.

Ejemplo y leyenda se comienza a tejer en el pueblo, acerca del argentino que con su entrega y valor pone en jaque al enemigo y actúa como un cubano más, no sólo en la lucha, sino también en el apoyo solidario al combatiente, lo que no estaba exento de exigencia y disciplina, pero con una fuerte carga humanista, en su constante preocupación por su formación, como ejemplo sobresale la labor que realiza, encargándose de alfabetizar a muchos de sus compañeros de campaña.

Multiplicidad e integralidad, cuando desde sus responsabilidades se destaca la tarea de crear Radio Rebelde y el Periódico El Cubano Libre, ambos en 1957, donde dejó plasmado artículos periodísticos con la firma de Francotirador, en una permanente labor educativa, así como la creación de pequeñas industrias de guerra, con el fin de satisfacer las necesidades primarias de la vida en campaña .

Todo esto, sin dejar de ocupar un tiempo para su superación intelectual, continuando con las lecturas que había definido como fundamentales en su formación revolucionaria, acompañadas ahora con un aditamento especial, que era el estudio integral de la realidad cubana, con el objetivo expreso de ser más útil a la Revolución.

Adulto ( de 30 años...)
Esta última etapa, de extraordinaria riqueza por su capacidad para multiplicar funciones, su entrega y dedicación y el valor de su ejemplo, evidencian la total coherencia que existe en el legado que nos trasmitiera.

El cúmulo de información, escritos y reflexiones, unido a una práctica revolucionaria consecuente y visionaria de los principales problemas que se debatían en el mundo de su época y su compromiso con el proceso revolucionario cubano, del que había devenido uno de sus principales dirigentes, representan un enorme reto para todo estudioso que decida profundizar en su trayectoria y obra, con una concepción de integralidad, como premisa esencial.

Los temas generales a abordar, quedaron definidos en la Periodización elaborada por el archivo en dos grandes líneas:

a) El triunfo revolucionario y la transición al Socialismo
b) La lucha internacionalista.

El triunfo revolucionario y la transición al Socialismo.

En la síntesis que se presenta, sólo quedarán enunciados los principales elementos que sirven de soporte a las líneas generales y a las tareas centrales de investigación, referidas a estos temas.

Entender las disímiles responsabilidades asumidas por el Che en la Revolución Cubana y su grado de complejidad, que abarcan lo militar, lo político y lo administrativo, desconociendo los antecedentes de su formación cultural y política como un todo integral, difícilmente se puede emprender si se pretende alcanzar una visión abarcadora de su obra. De ahí, que uno de los objetivos prioritarios de trabajo del Centro, ha sido divulgar las obras inéditas, que por su importancia y consecuencia quedan como documentos irrefutables de su permanente superación y crecimiento espiritual.

Es precisamente dentro de la Revolución Cubana, que Che se ve compelido a desarrollar un pensamiento teórico muy dinámico, acompañado de la experiencia que iba acumulando con las responsabilidades que se le asignaban, en los apenas 6 años que le tocó ocupar responsabilidades de estado y de gobierno, primero como Jefe Militar de La Cabaña y de Capacitación del Ejército Rebelde, y posteriormente, como Jefe del Dpto. de Industrialización del INRA, Presidente del Banco Nacional, Jefe Militar de la Región de Occidente, Ministro de Industrias, Miembro de la Dirección del Partido, con responsabilidades en la JUCEPLAN (Junta Central de Planificación) y en diversas funciones de política exterior.

En una primera fase, ese pensamiento se centró en la reflexión y fundamentación de las características esenciales de la Revolución, enmarcadas en su concepción humanista y en la lucha permanente por la obtención de la soberanía nacional, sustentada en la independencia económica y la soberanía política, con un contenido antiimperialista, acorde con nuestras tradiciones de lucha.

Sin embargo, es en el período de transición al Socialismo, definido desde 1961, donde se encuentra lo más acabado de su producción teórica, en lo económico, lo político, lo ético y lo social, como exigencias imponderables del proceso de transformación y cambio que se estaba produciendo dentro de la Revolución y su decisión incuestionable de llevar adelante la construcción del Socialismo.

La necesidad de poner en práctica un conjunto de medidas, con el objetivo de edificar una nueva sociedad en las condiciones cubanas, país subdesarrollado y en fase de alcanzar su plena soberanía, lo llevan a replantearse formas más idóneas y rápidas para construir el Socialismo.

La elaboración del Sistema Presupuestario de Financiamiento en el sector industrial como base integradora y reguladora de las relaciones sociales que deben prevalecer en un sistema que define al Hombre como el centro rector de los nuevos cambios, forma parte de los esfuerzos teóricos más importantes que dejara.

Para ese entonces, el Humanismo de Che estaba lo suficientemente estructurado, para poder apreciar y entender, que este forma parte, no sólo de su andamiaje teórico, sino además de su práctica revolucionaria consecuente. No es casual, que en vísperas de su partida en 1965, escribiera El Socialismo y el hombre en Cuba, como síntesis integradora de su pensamiento y del peso fundamental que consideraba, debían tener el Hombre y la Etica, como elementos claves que conformarían los nuevos valores morales y espirituales para alcanzar el Hombre del siglo XXI.

Muchos biógrafos e investigadores que han abordado esa faceta, no analizan en toda su dimensión, la importancia decisiva de la acumulación teórica que poseía y sus aptitudes para emprender un estudio profundo y consecuente de la Filosofía y la Economía Política marxistas, como los principales fundamentos del nuevo sistema que se comenzaba a construir.

De igual forma, no se ha profundizado lo suficiente, ni se ha comprendido en toda su magnitud, los objetivos que perseguía, cuando valoraba los problemas y conflictos que existían en el denominado Socialismo Real. Esos análisis, que para algunos fueron considerados como la gran herejía del Che, partían no sólo de presupuestos teóricos y de un interés marcado por incorporar al socialismo el denominado Tercer Mundo - del que se convirtió en uno de sus más avanzados defensores y teóricos-, sino que además era expresión de un profundo examen sobre distorsiones y enfoques, que se estaban presentado en alguno de los condicionamientos económicos y políticos que se asumían para emprender la construcción socialista.

Parte de las ideas que escribió sobre esos temas y que conforman su pensamiento más polémico, los Apuntes económicos y filosóficos - que se encuentran en el Achivo Personal del Che -, aún no han sido publicados, aunque sí transcritos y debidamente ordenados para una próxima edición, los que servirán de inestimable valor para los especialistas de materias afines y para los estudiosos, en general, de la obra de Che.

Para 1965, año que marca la salida de Cuba para emprender el camino de la lucha internacionalista, primero en el Congo y más tarde en Bolivia, dejaba todo un pensamiento teórico, que lo elevan a una dimensión superior, no sólo como uno de los líderes más destacado del movimiento revolucionario internacional, sino también como uno de los pensadores más prominentes del marxismo tercermundista en el siglo XX y del presente siglo.

La lucha internacionalista

La brevedad de ese período, que se extiende de 1965 a 1967, cuando es capturado y asesinado en Bolivia, sintetiza la puesta en práctica de un proyecto revolucionario transformador, que se propuso realizar sustentado en su perspectiva integradora de las teorías de la dependencia y del subdesarrollo, a partir de una concepción antiimperialista, con el propósito de alcanzar la liberación continental y, en general, la plena soberanía tercermundista.

La experiencia acumulada, primero en sus viajes de juventud por América Latina, que lo hacen más latinoamericanista y más humanista y lo aproximan a una percepción antiimperialista más plena, son concepciones que asume y a la vez refuerza, con la profundización de sus estudios marxistas y la experiencia práctico-revolucionaria que adquiere en su compromiso de lucha con la Revolución Cubana.

Todos esos elementos nutren sus concepciones sobre la solidaridad con los explotados y marginados y con el sustrato ético que caracteriza al verdadero revolucionario, partiendo de nuevos valores, en su papel de movilizador y actor de la lucha, para convencer a los pueblos de la vía acertada de su liberación y el camino al socialismo, como el único capaz de garantizar el pleno desarrollo material y espiritual del hombre.

Es por eso, que la Solidaridad y el Internacionalismo son los ejes básicos que se conjugan, para comprender los propósitos que persigue Che, primero en el Congo y más tarde en Bolivia en cuanto a demostrar la posibilidad de la lucha con la participación de las masas populares, y a hacer viable después, un proyecto mayor de lucha emancipatoria para los pueblos subdesarrollados.

a) El Congo:
El reordenamiento de la contienda llevada a cabo en el Congo, en los meses de abril a noviembre de 1965, ha sido posible ejecutarlo minuciosamente, por esa inestimable costumbre del Che de escribir todo lo que consideraba relevante, en las acciones en que decidía involucrarse.

Del Congo, recogió en su Diario de campaña (inédito), los sucesos que acaecían cada día y que más tarde resumiría en Pasajes de la guerra revolucionaria: Congo, editado por el Archivo en 1999.

Lecciones estremecedoras se recogen en esas páginas que narran pasajes de una guerra que no logró alcanzar los objetivos que se esperaban, pero que contribuyó, de forma precursora, a vislumbrar el camino de liberación e independencia obtenido por muchas naciones africanas, en años posteriores.

La investigación sobre la presencia de Che en África es mucho más abarcadora que lo enumerado hasta el presente, porque se requiere de toda una sistematización, donde se recojan las visitas que efectúa por el Continente, su vinculación con los líderes más destacados de los movimientos revolucionarios africanos, así como sus valoraciones y concepciones, acerca del papel que le correspondería desempeñar a Africa en las condiciones particulares de su realidad socio-económica.

Así mismo, quedan por estudiar apuntes y narraciones, escritos en diferentes circunstancias, todos inéditos, los que refuerzan el análisis sobre las líneas de continuidad trazadas desde su juventud, en cuanto a la profundización de sus estudios de Filosofía - muchos de los cuales los haría en plena selva congolesa -, lecturas generales e integrales y la redacción de un conjunto de relatos inéditos, entre los que se puede enumerar La Piedra, publicado por el Archivo en 1998, en el Boletín Memoria, en colaboración con el Centro Pablo de la Torriente Brau.

b) Bolivia:
Muchas páginas se han escrito sobre la decisión tomada por Che de trasladarse a Bolivia para continuar su propuesta de lucha emancipatoria, sobre todo por haberse producido un hecho fortuito, pero estremecedor a la vez, como fue su asesinato el 9 de octubre de 1967.

De las investigaciones que forman parte de los temas y tareas de la contienda boliviana, no todos pueden encararse con el rigor que se requiere, porque existen todavía documentos clasificados, que impiden una profundización más completa de lo acaecido.

No obstante, dada la magnitud de los acontecimientos, el tema forma parte de las tareas de investigación del Archivo Personal del Che, no circunscrito sólo a la descripción de las acciones combativas y la caída de los guerrilleros, sino que se propone estudiar la estrategia y táctica seguida en las luchas de liberación de los pueblos del Continente y su vinculación con el proyecto emancipador concebido por el Che.

En el Centro se encuentra el Plan de lecturas que siguió en Bolivia y que es continuidad del proyecto general de sus estudios filosóficos y económicos, así como de los específicos, acerca de la realidad boliviana y continental.

De igual forma, en el trabajo sociohistórico para la investigación de la búsqueda de los restos de los combatientes caídos en Bolivia, se recopilaron materiales sobre la gesta, testimonios y la prensa de la época, los que han permitido una visión más profunda sobre el tema, aunque en la actualidad se requiere de una mayor sistematización para encarar otras etapas de la investigación.

RESULTADOS ALCANZADOS

1. Publicación de trabajos inéditos de Ernesto Che Guevara:
--Apuntes de Lecturas, en Revista Casa, La Habana, No. 184, 1991.
--Notas de viaje, Editora Abril, La Habana, 1993.
--Sobre Literatura y Arte, Editorial Arte y Literatura, La Habana, 1997.
--“La Duda”, en Revista Opus Habana, La Habana, No. 4, 1997.
--Pasajes de la guerra revolucionaria, edición ampliada y corregida por Che,
Editora Política, La Habana, 1997.
--“La Piedra”, en Memoria, Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, 1998.
--Pasajes de la guerra: Congo, Editorial Grijalbo Mondadori, México, 1999.
--Otra vez, Editora Abril, La Habana, 2000.

2. Compilación de:
--Ernesto Che Guevara. Páginas escogidas, La República, en 7 Fascículos,
Uruguay, 1996.
--Che Guevara habla de la Juventud, Pathfinder, New York, 2000.
--Carta de Camilo a Che, Revista Moncada, La Habana, No. 6, 1984.
--Che testimoniante, Memoria, Centro Pablo de la Torriente Brau, La Habana,
1998.

3. Publicaciones sobre Ernesto Che Guevara.
Ariet García, Ma. del Carmen:
--“Hasta Vencer o Morir”, Revista Moncada, La Habana, No. 6, 1984.
--“El papel de Che en la política exterior de la Revolución Cubana”, Revista
Tricontinental, La Habana, No. 113, 1987.
--Che. Pensamiento Político, Editora Política, La Habana, 1988.
--“Che Guevara: apuntes sobre Africa”, Revista Tricontinental, La Habana,
No. 122, 1989.
--El pensamiento de Che, Editora Capitán San Luis, La Habana, 1992.
--“Che Guevara: Utopía vs Realidad”, Diario Presencia, Bolivia, 1997.
--“Hombres como Che siempre vivos en la memoria”, en Laberintos de la
utopía, Ediciones De Mano en Mano, Argentina, 1999.
--“Che Guevara: diversos modos de ver el mundo”, en Ernesto Che Guevara,
fotógrafo, Valencia, 2001.

4. Exposición:
--Ernesto Che Guevara, fotógrafo, Valencia, 2001
5. Eventos Nacionales e Internacionales.
6. Asesorías a Instituciones Nacionales e Internacionales.
7. Docencia de Pre y Postgrado.

 
Centro de Estudios
Che Guevara